El hombre invisible

 

Hoy me levanté con una extraña sensación. Era una mezcla de alivio con ansiedad que no comprendía por, obviamente, estar recién levantado.

Completo mi rutina de las mañanas sin mayor problema.

Salgo a la calle y empiezo a notar que, o la mala educación creció de ayer a hoy, o simplemente yo estaba hablando muy bajo, ya que a cada buenos días que daba o cada vez que sostenía una puerta amablemente para que otro entrara o saliera de algún sitio, simplemente no obtenía ni un simple gracias.

Así fue transcurriendo el día y ya la pequeña molestia que me causaba la mala educación de la gente, se fue transformando en una curiosidad creciente. Empecé a atravesarme en el camino de las personas a ver cómo reaccionaban y en el mejor de los casos me esquivaban, como podían haberlo hecho con un poste de luz. Otros me tropezaban distraídos y seguían su camino como si nada.

Intenté llamar a varios amigos pero, o no atendían, o respondía directamente el correo de voz.

De pronto, como caída del cielo, me llegó una llamada. Era Juan. Me comenta que luego de varios intentos por fin podía comunicarse conmigo. En sus primeros intentos escuchaba un mensaje que decía que mi número no existía.

Quedamos en vernos para tomarnos un café esa misma tarde.

Al encontrarnos nos sentamos y fue él el que tuvo que encargar las bebidas ya que a mí no me hacían caso. No había que ser muy intuitivo para darse cuenta de este fenómeno y por supuesto se dio cuenta.

Lo extraño es que no pareció sorprenderle, lo cual me causó aún más curiosidad.

Lamentando hacer evidentes observaciones, le pregunté mirándole con expresión de sorpresa y nerviosismo, si en realidad se daba cuenta de la manera tan vulgar en que yo estaba siendo ignorado, a lo cual de manera bastante relajada simplemente contestó un “Si”. Le comenté además que eso mismo había estado sucediendo durante toda la mañana.

Juan, con una sonrisa que dejaba escapar cierta expresión siniestra, me dijo: ¿No te has dado cuenta que esta situación no es nueva? Claro que se ha ido haciendo más evidente con el paso del tiempo, pero ¿En realidad no has notado que esto viene sucediendo desde hace bastante tiempo?

Luego de tal comentario comencé a repasar ciertos episodios en mi cabeza y a darme cuenta de la realidad que me estaba planteando de manera tan clara y no había podido ver por mí mismo hasta este día. Un cruel sentimiento de abandono y desesperanza invadió mi pecho, al tiempo que mis ojos confundidos miraban a un suelo que ahora parecía tener el infinito del cielo.

  • ¿Pero por qué, qué pasa, por qué no me lo habías señalado antes?
  • Pensé que lo tenías claro, siempre fue tu elección y nunca pareció importarte. De hecho bastante te insistí en que tomaras conciencia de esto, pero al parecer estabas muy cómodo con toda esta situación.
  • ¿Pero qué situación? ¿Cómo voy a estar cómodo siendo ignorado de esta manera? Además no sé de qué estás hablando, nunca dijiste nada al respecto, de hecho ni siquiera recuerdo la advertencia.
  • ¿Tienes Facebook? ¿abriste Instagram, twitter? De vaina LinkedIn y porque viste que a alguien le vieron su perfil desde no sé dónde en Europa y lo viste como la posibilidad de que te sacaran del país y aun así no publicas nada.
  • ¿O sea que esto es prácticamente Matrix entonces?
  • Es una manera de verlo. Un poco infantil, pero ciertamente es una de ellas.
  • Pana pero ¿de verdad? ¡Pero sin son sólo redes sociales!
  • ¿¡SÓLO Redes sociales!? ¿Tú crees que la gente se toma fotos para recordar momentos especiales? Jajajaja no hermano, se toman fotos para que los demás VEAN los momentos especiales donde no estuvieron o no fueron invitados. ¿Tú crees, en realidad que a la gente le gusta hablarse a la cara? No hermano, hay mucho mal aliento, tonos chillones, chistes ridículos en los que no puedes disimular tus caras de desagrado y mucho más. A través de la computadora nada de eso se ve. La gente ahora se reúne únicamente para tener contenido para sus redes sociales. Si no te ven la cara ahí no eres nadie, simplemente no existes.
  • Pero ¿cómo que no existo? ¡Aquí estoy coño, hablando contigo!
  • Claro, porque yo soy, por seguir con tus sorprendentemente infantiles analogías, una suerte de Morpheus y tú, vamos a llamarte Neo para que no te sientas el secundario que siempre matan primero. Entonces yo estoy tratando de convencerte desde hace tiempo de que abras tus cuentas pero tú no paras bolas.
  • Primero sería imposible pararlas y segundo, sin estar ahí ya me han metido en problemas varias veces por aparecer en fotos de otros que si están, como en las tuyas por cierto.
  • Claro, pero ¿quién se acuerda o reconoce en la calle al que actuó como “chofer 2” en el quinto elemento? ¡NADIE! Bruce Willis, Milla Jovovich, Gary Oldman, el “chofer 2” es completamente invisible, a no ser, que ponga la foto en Facebook de él participando en la película. Incluso pudo ser el peor, pero estuvo.
  • Entonces no hay salida. Fíjate que he tenido mis conatos y la cuenta no me dura 2 días porque siento que estoy haciendo alguna perversión o pegándole a una anciana, qué se yo… Hace poco me dijeron que usara un seudónimo, parece buena opción, aunque me sentiría como actor porno con máscara. Lo más triste es que la máscara sería súper inútil, porque los únicos seguidores que me interesan van a saber que soy yo. Pero al menos me ahorraría la molestia de ser solicitado por gente que tengo años sin ver, no por casualidad. O solicitudes de estúpidos que sólo les interesa ver lo que uno está haciendo para… ¡AJÁ! ¿VES? Ahí está. Para comentarlo entre ellos.
  • ¿Por dónde crees que lo comentan…? Mira a tu alrededor y dime si alguno se está mirando a la cara aparte de nosotros dos. De hecho te aseguro que aquel que está con el mujerón ese, está metido en el perfil de ella viendo su última foto en traje de baño para poder tolerar la sarta de estupideces que le puede estar diciendo; mientras ella está metida en el perfil del tipo, que en verdad le gusta y está casado, y así pasar el tiempo hasta que este imbécil decida irse a otro lado, a poner en instagram una foto de él con ella, sin que ella vea lo desesperado que está por poner una foto con una mujer que no sea familia.
  • ¿Entonces tengo que abrir una cuenta? Esto es muy triste, de verdad.
  • Bueno, si quieres sigue buscando el contacto “humano” a ver si te sigue resultando como hoy jejejeje
  • Vamos a ver cuánto resisto. Aún tengo fe en que si me entrego a las redes puedo hacer algo productivo.
  • ¡JAJAJAJAJA! Por eso vine hermano, tú eres demasiado divertido. Deberías pedir la cuenta tú para podernos ir sin pagar jajajajaja
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2 thoughts on “El hombre invisible

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